Tip del Momento

ACCESO Capacitación te recomienda las siguientes técnicas y destrezas en litigación que se aplican día a día en los tribunales de Estados Unidos. Periódicamente publicaremos nuevas destrezas que pueden ser de gran utilidad para los abogados de América Latina.

Introducción:

Un abogado es creíble cuando cumple sus promesas ante el tribunal; demuestra respeto al juez, a los testigos, a la contraparte; y únicamente hace valer argumentos creíbles apoyados por los hechos y la ley. Un abogado creíble evita trucos o trampas, deja ver los problemas de su caso o debilidades con sus testigos, y juega limpio sin importar el resultado. Para cultivar la confianza en el juez, es necesario que el abogado demuestre su dominio de los hechos, de este modo confirmará la percepción del juez acerca del conocimiento superior del abogado mientras éste simultáneamente demuestra su compromiso con la equidad y la justicia.

Ser un buen defensor no es oponerse a todo, sino buscar la solución más favorable al defendido de acuerdo a los elementos que realmente tenga en su poder y conocimiento. En resumen, un buen defensor siempre maneja su trabajo sobre el principio de buena fe.


Teoría del Caso:

La teoría del caso es simplemente una historia lógica y persuasiva de “lo que realmente pasó.” Debe ser consistente con todos los medios probatorios y con la percepción del Juez acerca del sentido común del funcionamiento de la vida. Tu teoría del caso debe ser una combinación de las pruebas incuestionables y tu versión de la evidencia controvertible que presentarás en el tribunal en forma narrativa ―relatando un cuento.

Para los Jueces, debe ser fundamental analizar si efectivamente el Fiscal en su exposición está acreditando su teoría del caso y si el Defensor, igualmente, está desplegando tal actividad, pues ambos a través del manejo idóneo de las herramientas de la teoría del caso estarán demostrando al Tribunal lo siguiente: 1. tengo un caso, por lo tanto no divago en definiciones abstractas o genéricas; 2. tengo los elementos que sustentan mi caso, por lo tanto puedo conectarlos (o desconectarlos) perfectamente con los hechos y acreditar (o desacreditar) la participación del imputado; 3. tengo claro mi objetivo y, por ende, mis alegatos son directos, claros, concretos y con referencia específica a mi caso; 4. cuando cumplo con todos los aspectos previos, entonces tendré también un correcto manejo de las pruebas porque tengo claro el uso, pertinencia, necesidad, idoneidad e utilidad de cada elemento.

La teoría del caso que se formule para ir a juicio debe ser consciente, y por lo tanto, debe basarse en los elementos que efectivamente se han logrado obtener en el caso y no en fantasías o supuestos inexistentes. Si como acusación sólo se tienen elementos para demostrar la existencia de un delito culposo, es una irresponsabilidad presentar el caso sobre la base de un delito doloso. Si como defensa se ha analizado la situación y se sabe que la prueba es contundente y la posibilidad de absolución es remota, se debe concentrar los esfuerzos en obtener una pena menor a la solicitada por el fiscal. Trabajar una teoría del caso sirve a los litigantes para tomar consciencia de sus posibilidades y limitaciones y decidir el camino a seguir en el juicio en función a ello.


Alegato de Apertura:

En teoría, el alegato de apertura debe ser una descripción no argumentativa de los hechos y la evidencia.  El abogado deberá ser objetivo en la presentación de sus declaraciones iniciales eliminando argumentos obvios.  No puede argumentar la credibilidad de algún testigo, descaradamente darle peso a la evidencia que se presentará, o discutir en detalle la aplicación de la ley a los hechos.

La importancia del argumento de apertura genera una gran tentación a exagerar los medios de prueba y a prometer más de lo que el abogado puede aportar.  Y sin embargo, los valores del abogado―su credibilidad hacia con el Juez―fortalece la necesidad de no ceder a esta tentación. Pero claro, esto es más fácil decirlo que hacerlo.  Los peligros acechan en cada caso.  ¿Testificará realmente el testigo durante el juicio? Cuando testifiquen los testigos, ¿dirán lo que el abogado representó durante la apertura?  ¿Admitirá el Juez la evidencia?  ¿Establecerán las pruebas lo que realmente reclama el cliente? Una preparación minuciosa y exhaustiva evitará que el abogado se contagie de casi todo el peligro de prometer demasiado.  El resto se logra con una dosis de precaución para no hacer grandes afirmaciones sobre cuestiones inciertas.  En cambio, cuando la otra parte realiza promesas, el abogado debe tomar nota, y si las promesas no se cumplen con la evidencia presentada, dichas promesas no cumplidas darán mucho de qué hablar durante el argumento de clausura.

El abogado necesita proyectarse en la sala de audiencia, así que debe hablar con autoridad y con voz fuerte, llamando la atención de todos.  Los comentarios van dirigidos al juez, y debes mirarlo al hablar, pero se debe hablar como si todos en la sala debieran escucharte.  El juez estará más inclinado a escuchar si tiene la impresión de que los demás están escuchando, incluyendo aquellos sentados en la última fila.  Por consiguiente, tu voz debe ser claramente perceptible a toda la audiencia.  El tono puede variar usando la voz como efecto dramático, pero en general, se debe emplear un volumen enérgico.


Interrogatorio Directo:

Tal vez la tarea más difícil en el proceso de preparación del interrogatorio directo es asegurarnos que nuestros testigos entiendan cómo dar su testimonio de una forma persuasiva y creíble.  Muchos abogados comienzan con una lista de todo lo que deben hacer con el testigo ya sea de forma oral, por escrito, o ambas.  El consejo más importante es que el testigo diga la verdad.  Por ningún motivo el abogado debe actuar explícita o implícitamente que conlleve al testigo a opacar la verdad o a decir una mentira.

El litigante puede aplicar varias estrategias durante el testimonio de un testigo, particularmente cuando se reconoce que toda evidencia 'dibuja imágenes', y que existen muchas formas de dibujar una sola imagen. Algunas destrezas incluyen el tono de la voz que el abogado adopta con cada testigo, el lugar de donde el abogado realiza las preguntas, y la dirección a donde el abogado mira o dirige una pregunta. Mucho de lo que un Juez percibe de un testimonio radica más allá de las simples palabras. Por lo tanto, cada vez más abogados ponen su atención en la relación entre la evidencia sustantiva y cómo es entregada al Juez por medio de los testigos.

Si eres de los abogados que acostumbran a escribir las preguntas en un papel, esfuérzate en escuchar las respuestas, observar a los testigos y al juez, y a dar seguimiento a las preguntas no contenidas en tus apuntes cuando sea necesario. Si puedes dominar esta técnica, las preguntas preparadas serán de gran ventaja porque al tener un guión preparado ayuda a preguntar correctamente, disminuyendo la oportunidad de tu oponente de interrumpir tu ritmo con objeciones estructurales. Además, un guión ofrece una garantía cuando olvides una secuencia de ideas, fracases con una objeción, recibas una pésima respuesta, o tropieces contra otros problemas no esperados. Estas preguntas te permiten seguir adelante como si nada hubiera ocurrido.


Contrainterrogatorio:

Los casos no se ganan con buenos contraexámenes. Sin duda es importante saber contraexaminar; constituye una de las habilidades más difíciles a desarrollar como litigantes. Pero no es esta herramienta la que, por regla, nos permitirá ganar los casos. Es importante, para dimensionar el trabajo del contraexamen, abandonar el mito del abogado de película que gana sus casos sin prueba y solo poniendo en aprietos a los testigos presentados por su oponente.

La destreza más importante para conducir un contrainterrogatorio efectivo es que el abogado debe mantener el control del testigo.  Pero también es la técnica más dificil de dominar.  El contrainterrogatorio ideal consiste en que el examinador realice una serie de declaraciones o aseveraciones y que de ellas se obtenga una simple afirmación y sin explicación algunade parte del testigo.

El propósito del contrainterrogatorio es que el testigo apruebe ciertos hechos.  Por lo tanto, el abogado generalmente deberá emplear preguntas sugestivas.  La mejor forma es declarar un hecho seguido de una frase interrogante:  “¿Es cierto?”  “¿Es correcto?” “¿Es verdad?”  “¿Está usted de acuerdo?”  Por ejemplo, “El semáforo estaba en rojo cuando usted ingresó a la intersección; ¿es cierto?”  La técnica de empezar con el hecho, seguido por la frase que lo transforma en pregunta, hace que los hechos sean claros y prominentes.  Si colocamos el hecho primero en vez de la frase interrogante, el hecho se vuelve más poderoso.  Además, el abogado muestra seguridad, que da credibilidad a la presentación de sus hechos.


Alegato de Clausura:

El alegato de clausura generalmente no debe ser muy dramático.  Un abogado no tiene que ser un genio en oratoria para ser efectivo.  Un buen argumento de cierre no debe ser algo teatral; una discusión metódica de la evidencia, de los hechos y de la ley es mucho más persuasivo.  En efecto, una presentación sólida basada en los hechos es fundamental para convencer al juez quien ha visto todas las pruebas.

El abogado deberá prepararse para su alegato de clausura incluso hasta antes del comienzo del juicio.  En efecto, las imágenes y mensajes centrales del alegato de clausura deben estar de acuerdo con los temas del alegato de apertura.  Tener un tema en común facilita la preparación.  En la mayoría de los casos, el abogado conoce cuáles son sus proposiciones esenciales –y las de su contraparte– antes de iniciar el juicio.  Por lo tanto, el abogado puede hacer un resumen y ensayar la clausura antes del juicio y hacer ajustes compatibles con la evidencia presentada durante el desarrollo de la audiencia.  Por lo menos, el abogado debe hacer un bosquejo de su argumento de clausura mucho antes de ejecutarlo.

Regla de oro: El abogado no debe pedir al juez que se ponga en los zapatos de otros o que trate a una de las partes como al juez le gustaría que lo trataran. Una técnica aceptable es preguntar cómo sentiría, reaccionaría o respondería cualquier ‘persona razonable’ ante alguna situación. Debido a que el juez se considera una persona ‘razonable’, esta técnica debe lograr tu propósito.


Fuentes/Créditos:

- ACCESO Capacitación
- Evidence Problems and Materials / Friedland - Sahl ¦ EE.UU.
- Litigación en Audiencias Orales y Juicio Oral Penal / Isabel Maldonado
¦ México
- Manual de Litigación / Leticia Lorenzo ¦ Argentina
- Materials in Trial Advocacy / Mauet - Wolfso
¦ EE.UU.
- Técnicas de Litigación para Jueces, Fiscales y Defensores / Nancy C. Granadillo Colmenares ¦ Venezuela
- Trial Technique & Evidence - NITA
¦ EE.UU.